El grupo CryoPyr, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), registró la fragmentación del glaciar tras una campaña de medición realizada en septiembre de 2025. La masa situada bajo el Collado de Coronas pasó a considerarse un helero.
Las mediciones preliminares de la campaña realizada al final de este verano apuntan a una pérdida de más de dos metros de espesor medio. El investigador Ignacio López-Moreno recordó que, durante las últimas dos décadas, la pérdida rondaba un metro anual, aunque en 2022 y 2023 superó los tres.
Un registro de 41 años, entre 1981 y 2022, indica que el glaciar redujo su área en 64,7 % y perdió 30,5 metros de espesor medio, desde 32,9 hasta 11,9 metros.
El reporte señala que la reducción del hielo también puede alterar la erosión, el transporte de nutrientes y los ecosistemas de alta montaña. Un artículo científico estima que el Pirineo podría quedarse sin hielo hacia 2034.
Con información de Xataka.

