La novela, del autor peruano David Silva Rojas, ganó en julio el Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat. El concurso recibió más de 2.200 escritos de 22 países y concedió un premio de 20.000 euros.
Las bases establecían que las obras participantes no podían haberse escrito, total ni parcialmente, con herramientas de inteligencia artificial. La alerta surgió después de que la novela se publicara en septiembre y fuera examinada con Pangram, un detector que clasifica textos según si parecen escritos por personas o por modelos de lenguaje.
El porcentaje señalado por la herramienta no permite establecer qué papel pudo tener la inteligencia artificial, ni distinguir entre generación y corrección del texto. También se han descrito pruebas en las que cambios pequeños alteraron los resultados del detector.
El caso pone en discusión cómo evaluar el cumplimiento de las bases sin tomar una clasificación automática como prueba concluyente de autoría.
Con información de Xataka.

