EE.UU.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha tomado la decisión de enviar más de 250 agentes de policía y soldados a los cayos de Florida, en un esfuerzo por controlar y detener lo que él anticipa como un aumento en el flujo de migrantes haitianos que huyen de la violencia en su país.
El ex aspirante presidencial ha anunciado que desplegará una combinación de agentes del Departamento de Policía de Florida y de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre, además de miembros de la Guardia Nacional de Florida y de la Guardia Estatal de Florida, hacia las aguas al sur de la península del estado.
La migración de haitianos hacia Estados Unidos ha sido un fenómeno constante durante varios años, en gran medida como resultado del devastador terremoto que azotó la nación caribeña en 2010.
En los últimos días, Haití ha experimentado una ola de violencia perpetrada por pandillas que ha sumido al país en el caos, obligando a miles de personas a huir de sus hogares, especialmente en la ciudad capital, Puerto Príncipe, donde los puertos marítimos y aéreos permanecen cerrados.
Desde el asesinato del presidente Jovenel Moise en 2021, pandillas armadas han tomado el control de gran parte de Puerto Príncipe, ejerciendo su dominio sobre aproximadamente el 80% de la ciudad.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió el martes que alrededor de 4 millones de personas en Haití enfrentan una «inseguridad alimentaria aguda», con un millón de ellos al borde de la hambruna.
Como parte de la orden ejecutiva de DeSantis, el estado también desplegará cuatro helicópteros, un avión, ocho embarcaciones y drones para ayudar en las labores de interceptación de los migrantes en alta mar.



