Black, que trabajaba en la industria musical de Nueva York y Los Ángeles, cuenta que solía extender sus jornadas y estar disponible por las noches y los fines de semana. En Dinamarca, intentó seguir trabajando mientras sus colegas estaban de vacaciones, pero encontró ausentes a las personas con quienes necesitaba coordinarse.
La jornada habitual en Dinamarca es de 37 horas semanales, por lo general de lunes a viernes, de acuerdo con Workindenmark. Los empleados tienen derecho a 25 días de vacaciones, aunque el pago completo depende de los días acumulados. Las reglas generales también contemplan tres semanas consecutivas de descanso entre mayo y septiembre.
Black relata que comenzó a tomar vacaciones de verano, pero seguía dedicando parte del tiempo libre a proyectos adicionales. Una semana en la casa de verano de su suegra la dejó más descansada y creativa, aunque su equilibrio personal aún no estaba resuelto.
La historia también aborda una investigación de 2025 sobre vacaciones y bienestar, que relacionó la desconexión mental del trabajo con mayores mejoras. Entre las recomendaciones citadas figura desactivar las notificaciones laborales durante el descanso.
Con información de Genbeta.

