En 1922, Albert Einstein estaba en un hotel de Tokio y no tenía dinero suelto para propina. Según el relato, entregó a un botones una nota en alemán; para entonces, le habían comunicado que recibiría el Premio Nobel.
El manuscrito fue vendido en una subasta en Jerusalén por 1,3 millones de dólares. Archivistas de la Universidad Hebrea advierten que no se puede determinar si la frase expresaba cómo se sentía Einstein ante su fama mundial.
La reflexión contrapone una vida modesta con perseguir el éxito acompañado de inquietud. Estudios sobre metas personales citados en el reporte asocian los objetivos intrínsecos con una mejor salud mental, mientras que los ligados al éxito material y social no aportarían el mismo bienestar.
El Informe Mundial de la Felicidad de 2022 señaló que en casi todos los países la mayoría prefiere una vida tranquila. El Global Flourishing Study de 2024, con más de 200.000 participantes, también registró una valoración de la calma, aunque con diferencias culturales.
Con información de Xataka.

