El comprobador ofrece una opción para analizar los datos públicos de una web a partir de su dirección y otra para revisar la instalación cuando se tiene acceso al servidor.

La comprobación externa consulta información que el servidor expone, como algunas cabeceras. No intenta explotar vulnerabilidades ni determina si un sitio fue comprometido.

El resultado puede señalar una versión afectada, una que supera el umbral previsto o la falta de datos suficientes para clasificarla. Un resultado desconocido no significa que la web esté protegida ni que sea vulnerable.

Para una revisión más completa, la opción de servidor permite verificar la instalación que sirve la página. También se recomienda revisar los paquetes instalados y los avisos del proveedor, ya que algunas distribuciones aplican correcciones sin cambiar la versión principal.

Con información de Xataka.