La empresa desarrolla la herramienta para elevar la protección frente a trampas, una de las razones por las que el juego no había llegado a las distribuciones Linux.

La nueva edición se llamará Easy Anti-Cheat Linux v2. La tecnología de Epic tiene soporte nativo para Linux desde 2014, pero su incorporación a los videojuegos es opcional y ofrece menos protección que la versión para Windows.

Epic prevé aprovechar funciones de seguridad disponibles en Linux, como el kernel firmado y el arranque seguro con atestación. También conversa con responsables de distribuciones para que adopten los requisitos necesarios.

La nueva herramienta no será compatible por ahora con Steam Deck. Epic indicó que trabajará con Valve para resolver esa limitación.

Con información de Hipertextual.