La película de ciencia ficción toma como referencia los descubrimientos arqueológicos de Sanxingdui, asociados a una civilización de más de 3,000 años. Su trama imagina un futuro bajo el control de una inteligencia artificial y una crisis vinculada a siete símbolos en piezas de bronce.

Bona Film Group señaló que las personas dirigieron el concepto, la propuesta artística y las decisiones narrativas, mientras la IA produjo las imágenes, los efectos de sonido y otros componentes.

La producción costó más de 10 millones de yuanes (1,5 millones de dólares). Sus creadores describen el estreno en salas comerciales como un primer intento de llevar allí el cine hecho con IA, sujeto a mayores exigencias narrativas y de producción.

Con información de Noticias SIN.