El grupo de esclavos se rebeló y huyó. El medio relata que las autoridades coloniales organizaron su persecución para recuperar a los fugitivos y evitar que el levantamiento se extendiera.
El artículo relaciona la sublevación con la pérdida de libertad, las duras condiciones de trabajo, los castigos y la vigilancia impuesta a la población esclavizada.
También presenta el cimarronaje —la fuga y formación de comunidades fuera del control colonial— como otra expresión de resistencia. Estas comunidades, señala el recuento, persistieron durante distintos períodos de la colonia.
Las rebeliones y fugas afectaban la disponibilidad de trabajadores y obligaban a dedicar recursos a perseguir a quienes escapaban, según la publicación.
Fuente: El Día.

