El relato ubica el comienzo en 2001, cuando Brosa buscó un periodista fijo para divulgar las actividades de la Sociedad Dominicana de Gastroenterología. La conexión, cuenta la publicación, surgió por medio del fotorreportero Carlos Mejía.

La iniciativa abrió espacio en la prensa para temas científicos presentados en congresos y jornadas médicas, más allá de las informaciones sobre problemas del sistema de salud y de las actividades sociales asociadas a esos encuentros.

La crónica señala que más de 30 sociedades siguieron ese camino y comenzaron a difundir sus conocimientos mediante materiales preparados para la audiencia nacional.

También relaciona ese proceso con la aparición, en 2011, del primer medio dominicano especializado en información médica y farmacéutica. El texto afirma que esta labor de difusión continuaba en 2026.

Con información de El Pregonero.