EE.UU.-El director del FBI, Christopher Wray, hizo un llamado el martes al Congreso de Estados Unidos para renovar la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), que permite la vigilancia de extranjeros fuera de los Estados Unidos. Esta ley está programada para expirar a finales de diciembre, y Wray advirtió sobre las consecuencias de su vencimiento, calificándolo como un «desarme unilateral».
La Sección 702 de la FISA otorga a las agencias de inteligencia acceso a las comunicaciones de extranjeros en el exterior sin necesidad de obtener una orden judicial. En su testimonio ante el comité judicial del Senado, Wray destacó la importancia de esta herramienta para monitorear a individuos extranjeros que representan amenazas a la seguridad nacional. Adicionalmente, subrayó que privar al FBI de esta capacidad sería equivalente a un «desarme unilateral», especialmente en un momento en que el nivel de amenaza se encuentra en uno de los puntos más altos en mucho tiempo.
La Sección 702 se utiliza para combatir diversas amenazas, incluyendo el terrorismo, la piratería informática y el tráfico de drogas. Según Wray, ha sido crucial en la lucha contra el fentanilo, un opiáceo sintético vinculado a carteles mexicanos con insumos principalmente provenientes de China.
Las agencias federales, como el FBI, la CIA y la NSA, utilizan la Sección 702 para llevar a cabo vigilancia electrónica, que abarca desde revisar correos electrónicos hasta mensajes de texto. Sin embargo, algunos congresistas, tanto demócratas como republicanos, expresan reticencia a renovar esta ley debido a preocupaciones sobre la posibilidad de obtener información de ciudadanos y empresas estadounidenses de manera incidental, especialmente si están en contacto con extranjeros bajo vigilancia.
Entre los críticos más destacados se encuentran algunos republicanos afines al ex presidente Donald Trump, quienes consideran que el FBI está politizado y actúa de manera parcial. A principios de año, un panel independiente del presidente Joe Biden concluyó que ha habido abusos en el uso de esta herramienta, pero la consideró esencial para la seguridad nacional.
Grupos de libertades civiles han pedido restricciones en el uso de la Sección 702, y Wray asegura que se han implementado reformas, incluyendo mejoras en los sistemas de formación, requisitos de supervisión y aprobación, así como la creación de una nueva oficina de auditoría interna. A pesar de ello, reconoce que es un esfuerzo continuo y se compromete a trabajar con el Congreso para proteger la privacidad de los ciudadanos estadounidenses inocentes.



