«El inquilino» narra la búsqueda de vivienda de una pareja que acaba desamparada. En el cierre original, ambos quedan en una esquina, una imagen de la precariedad de la clase trabajadora.

La censura retiró la película después de una proyección a la que asistió el ministro de la Vivienda. Cuando volvió a exhibirse, tenía otro desenlace: el Estado concedía un piso a la pareja en el barrio de la Esperanza.

Con los años se recuperó el metraje original, que incluye escenas en las que el protagonista fantasea con ocupar una vivienda. El final restaurado pudo conocerse en 1993.

Con información de 20minutos · España y diáspora.