ESPAÑA.- En una jornada marcada por la protesta y la demanda de mejoras en el sector agrícola, miles de agricultores de toda España han salido a las carreteras, bloqueando vías principales y accesos a ciudades importantes. Convocados a través de redes sociales y grupos de mensajería, los agricultores expresan su descontento con las políticas agrarias de la Unión Europea y exigen reformas que beneficien al campo.
A pesar de que las principales organizaciones agrarias españolas tienen convocatorias programadas para los próximos días, esta protesta espontánea ha surgido como un preludio a una gran manifestación planeada para el 21 de febrero frente al Ministerio español de Agricultura, en Madrid.
La movilización cuenta con el respaldo de la Plataforma en Defensa del sector del transporte, quienes han anunciado un paro indefinido a partir del próximo sábado en solidaridad con los agricultores. Además, algunas cooperativas han cerrado sus puertas en apoyo a la causa.
En varias provincias del país, incluyendo La Rioja, Zaragoza, Cataluña, Valencia, Andalucía, Murcia y Navarra, los tractores han bloqueado los accesos a importantes ciudades y centros de distribución como el puerto de Málaga y el mercado mayorista de Zaragoza.
El Ministerio del Interior ha asegurado que se implementarán dispositivos de seguridad para garantizar el derecho a la manifestación, aunque se procurará minimizar las molestias a los ciudadanos.
Entre las demandas de los agricultores se encuentran la rebaja de las exigencias de la Política Agraria Común (PAC), el cumplimiento de la ley de la cadena alimentaria para evitar la «venta a pérdidas», mantenimiento de la rebaja de impuestos del gasóleo agrícola y ayudas por la sequía.
Estas protestas se suman a las movilizaciones similares que se están llevando a cabo en otros países europeos como Francia, Portugal e Italia.
Por su parte, el Ministerio español de Agricultura ha destacado las ayudas que se han proporcionado al sector en los últimos dos años, pero los agricultores consideran que estas medidas son insuficientes frente a la asfixia que sienten debido a las medidas medioambientales y burocráticas impuestas desde Bruselas.
A pesar de la reunión entre el ministro de Agricultura, Luis Planas, y los agricultores el pasado viernes, en la que se comprometió a defender sus intereses ante la Unión Europea, las protestas continúan debido a la percepción de que no se están abordando adecuadamente sus preocupaciones.
Las asociaciones agrarias también critican las importaciones agrícolas baratas que compiten deslealmente con los productos españoles, así como el aumento de los costos de las materias primas y el incumplimiento de la ley de la cadena alimentaria.
En medio de esta controversia, el tema del cambio climático y la reforma de la PAC introducida en 2021, que ha generado más burocracia y condiciones que afectan la capacidad de producción, son puntos clave de conflicto entre los agricultores y las autoridades europeas.
Aunque las manifestaciones continúan, los agricultores esperan que sus demandas sean escuchadas y que se tomen medidas concretas para mejorar su situación y la del sector agrícola en general.



