El equipo evaluó si el observatorio puede mantener el apuntado en zonas con estrellas muy cercanas y polvo denso. Las pruebas mostraron que el sistema de orientación pudo trabajar en esas regiones.

Ahora se revisan la nitidez y el brillo de las imágenes, y se mide cómo responden los instrumentos a la luz. La calibración busca ayudar a distinguir cambios reales en los objetos observados de variaciones causadas por el propio equipo.

La misión prevé identificar alrededor de 2.500 nuevos exoplanetas. Para ello utilizará un coronógrafo experimental, diseñado para bloquear la luz de una estrella y permitir observar objetos menos luminosos cercanos.

El telescopio también permitirá obtener imágenes de planetas gigantes y discos donde se forman planetas. La capacidad de registrar amplias zonas del cielo en poco tiempo facilitará la creación de panoramas espaciales.

Con información de Infobae América.