La idea surgió en 1956, tras el cierre del canal de Suez durante la crisis de ese año. Científicos del Laboratorio de Radiación Lawrence, en California, calcularon que 520 explosiones nucleares podrían abrir una ruta de unas 160 millas —cerca de 257 kilómetros— por el Néguev. El proyecto habría conectado el mar Mediterráneo con el golfo de Aqaba.
La propuesta se enmarcaba en Project Plowshare, programa creado en 1957 por la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos para explorar usos civiles de explosivos nucleares. El Science History Institute describe el canal como «less of a plan than a thought experiment» —menos un plan que un experimento mental— y señala que nunca ganó impulso.
Plowshare también ensayó la excavación nuclear. En julio de 1962, la prueba Sedan produjo un cráter de 330 pies de profundidad y 1.280 pies de ancho, pero dispersó material radiactivo que llegó a detectarse en otros estados. Entre diciembre de 1961 y mayo de 1973, Estados Unidos detonó 35 dispositivos en 27 proyectos del programa; este fue cancelado oficialmente en 1977.
La fuente consultada no confirma que cada explosión prevista para el canal tuviera una potencia de dos megatones ni que el plan se formulara como un canal a nivel del mar.
Fuente: Project Plowshare (Wikipedia).
Fuentes de contexto: Science History Institute — «We're Going to Work Miracles».

