Entre las reacciones posibles tras una experiencia traumática figuran el miedo, la ansiedad, la confusión y los problemas para dormir. También puede aparecer culpa por haber sobrevivido, explicó el psicólogo sanitario Alberto Miranda.

Miranda señaló que no se debe exigir a una persona que hable de lo ocurrido ni que lo supere rápidamente. En los primeros momentos, planteó ayudarla a sentirse segura, descansar y estar acompañada.

Andrés Montero Conde explicó que las respuestas ante una amenaza extrema varían y no significan que alguien haya actuado bien o mal. Sentir angustia o tener recuerdos involuntarios tampoco implica necesariamente que se desarrollará un trastorno psicológico.

Si con el tiempo surgen ataques de pánico, pesadillas recurrentes o dificultades importantes para llevar una vida normal, se recomienda una intervención especializada. Sobre el duelo de familiares, Montero afirmó que no existe un calendario universal.

Con información de Infobae América.