El autor señala que las protestas en Francia, Italia, Bélgica, Portugal y España incluyen reclamos por salarios, educación, vivienda, servicios públicos y el costo de la vida. También cuestiona lo que considera una atención desigual de comentaristas dominicanos a las movilizaciones, según los países donde ocurren.
La columna relaciona el encarecimiento de la energía en Europa con la decisión de reducir la dependencia del suministro ruso. Sostiene que sus costos recaen sobre hogares, trabajadores y empresas; esa valoración forma parte del argumento del autor.
Para República Dominicana, propone preservar las relaciones con Estados Unidos y mantener la posibilidad de desarrollar vínculos con China y otras naciones, evaluando inversiones conforme a los intereses y necesidades del país.
El artículo también llama a prestar atención a salarios, servicios públicos y distribución de los beneficios del crecimiento. Su conclusión es que la soberanía implica poder decidir el rumbo económico y las relaciones internacionales sin subordinar el bienestar nacional a intereses externos.
Con información de Al Momento.

