El Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank, una entidad con cerca de tres millones de clientes, al detectar que no alcanzaba los mínimos legales de solvencia. El cierre paralizó la aplicación, las tarjetas y las transferencias del banco; entre los afectados figuran unos 32,000 jubilados que cobran sus pensiones a través de Ueno. Ueno administraba alrededor de US$850 millones en fondos públicos, y Peña era accionista del grupo propietario de la entidad hasta el año pasado.
La diputada Rocío Vallejo, de Patria Querida, acusó a Peña de haber creado «un esquema» para habilitar a las instituciones públicas a trasladar sus fondos a Ueno. Los 78 diputados presentes en la sesión aprobaron la acusación contra Peña.
Si el Congreso hubiera aceptado la renuncia, Peña se habría convertido automáticamente en senador vitalicio, con un fuero que dificultaría la persecución penal. Pero en plena votación, los diputados del Partido Colorado, al que pertenece Peña, abandonaron el pleno y se decretó la falta de quórum. Eso dejó sin efecto la renuncia, y Peña se mantiene en el cargo.
Ese jueves, el Senado se erigió en tribunal. Los senadores citaron a Peña a presentar su defensa el viernes 6 de noviembre por la mañana. En X, el presidente escribió: «me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas». Para la destitución se requiere una mayoría de dos tercios, es decir, 30 de los 45 senadores.
Con información de El Día (EFE) y de BBC News Mundo, publicada por La Prensa de Panamá. Voz sintética basada en un locutor de El Expresivo, con su permiso. Video: SenadoTV. Fotos de Wikimedia Commons; autores y licencias en pantalla.
Fuente: El Día (República Dominicana), con despacho de EFE.
Fuentes de contexto: BBC News Mundo, publicado por La Prensa (Panamá), Infobae América, El Día, Infobae América.
