El fenómeno ocurrió en octubre de 2007. Los balances recopilados por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales registran 87 personas fallecidas, 42 desaparecidas y 34,172 desplazadas.

También quedaron destruidas 3,485 viviendas y otras 19,003 sufrieron daños parciales. Las crecidas de ríos, los daños en carreteras y el colapso de puentes dejaron comunidades aisladas, de acuerdo con el recuento.

Una evaluación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe estimó los daños y pérdidas en aproximadamente 439 millones de dólares, equivalentes a alrededor del 1.2 % del producto interno bruto dominicano de entonces.

El Gobierno declaró el estado de emergencia nacional el 31 de octubre de 2007.

Con información de Hoy.