La petición busca reactivar las obras y otras infraestructuras de seguridad cerca de la frontera con México. El Departamento de Justicia describió como un «obstáculo» la decisión de un tribunal de Texas que bloqueó la construcción.
El territorio abarca unos 800 kilómetros. El proyecto, valorado en 1.700 millones de dólares, incluye una carretera, cámaras, sensores y barreras para vehículos.
Big Bend tiene más de 324.000 hectáreas protegidas, con especies amenazadas y yacimientos arqueológicos. Las organizaciones conservacionistas que demandaron al Gobierno alegan que la Administración de Trump eximió las obras de cumplir decenas de leyes para acelerar el proyecto.
La disputa contrapone los argumentos oficiales de seguridad fronteriza con las objeciones de conservación ambiental. La solicitud busca que las obras puedan continuar mientras sigue el litigio.
Fuentes: Diario Libre, Noticias SIN.

