Carmen García, trabajadora de Cruz Roja que atendió a los afectados, contó que la superviviente no quiso comparecer ante las cámaras y que estaba emocionalmente muy afectada. Según explicó, no sufrió daños físicos.
García también describió las distintas reacciones de las personas reunidas en un pabellón: algunas estaban tristes o enfadadas, mientras otras preguntaban por pasajeros que no encontraban entre los presentes.
Amalia Montealegre, otra superviviente del accidente de Adamuz, expresó su consternación por lo ocurrido en Urda y dijo que pensaba en quienes podían estar pasando por una experiencia similar a la suya.
Con información de 20minutos · España y diáspora.

