Las entidades afirmaron que los bombardeos del 10 de octubre alcanzaron campamentos de mineros artesanales en Jabal al Uqaydat y calificaron los ataques de «ilegales». Las autoridades egipcias no han reconocido oficialmente los bombardeos.

Las organizaciones dijeron que los hechos «parecen constituir ejecuciones extrajudiciales masivas» y reclamaron esclarecer las responsabilidades. El Consejo Soberano de Transición de Sudán ordenó crear una comisión para investigar lo ocurrido.

Las Fuerzas Armadas Egipcias comunicaron el 12 de octubre el inicio de una campaña contra la minería ilegal de oro en el Desierto Oriental. Las autoridades egipcias no han confirmado ni desmentido su participación en los ataques.

Las ONG también citaron hallazgos de una investigación que, según ellas, vincularían la operación con aviones F-16 estadounidenses y bombas de fabricación egipcia. Sus afirmaciones sobre la responsabilidad de las fuerzas egipcias no han sido confirmadas oficialmente.

Con información de Infobae América.