Emmanuel Macron se dirigió este domingo a la nación después de los disturbios del sábado, ocurridos durante protestas por el coste de la vida en varias ciudades francesas. Atribuyó los saqueos y daños a «extremistas de un grupo de ultraizquierda» y a delincuentes.

El mandatario reconoció que las autoridades subestimaron la magnitud de los incidentes y encargó al Gobierno revisar la recopilación de información y la anticipación policial. También reclamó transparencia sobre la actuación de las fuerzas de seguridad.

Macron pidió a los prefectos que acuerden con los alcaldes medidas para proteger ciudades, edificios públicos y negocios, incluida la prohibición de algunas concentraciones si las circunstancias lo requieren. Mencionó el ataque contra el ayuntamiento de Limoges.

Además, diferenció las protestas pacíficas de los saqueos y anunció que parlamentarios y autoridades locales comenzarán esta semana a trabajar en propuestas para los jóvenes.

Con información de 20minutos · España y diáspora y www.libertaddigital.com.

Actualización 16:18: El balance provisional de las autoridades citado en los reportes señala un muerto y 2.397 detenidos. También registra 997 policías, gendarmes y bomberos heridos durante los enfrentamientos.