La organización indicó que, a principios de octubre, los hutíes cercaron la ciudad y bloquearon y atacaron la principal ruta de abastecimiento que quedaba abierta. HRW señaló que la situación ha agravado la escasez de alimentos, combustible, agua, medicinas y ayuda humanitaria.

Residentes informaron a la organización que tienen dificultades para conseguir alimentos y gas para cocinar. El precio del gas aumentó 400 % en un mes de cerco total. La falta de combustible también afecta el bombeo y el transporte de agua.

El bloqueo ha perjudicado además a los hospitales y a los suministros sanitarios que llegaban desde Aden. HRW recordó que el derecho internacional permite los asedios cuando persiguen un objetivo militar, pero no el hambre deliberada ni daños desproporcionados a civiles.

La organización pidió a las partes en conflicto facilitar la entrada de ayuda humanitaria y garantizar la libertad de movimiento de las agencias de asistencia. Los hutíes asedian Taiz desde 2015, en una guerra iniciada en 2014.

Con información de Infobae América.