Las excavaciones comenzaron en 2026, pero no se conserva el casco de madera. El equipo estimó la antigüedad del pecio por la forma de las ánforas y su comparación con piezas de Egipto y Oriente Próximo.

Los recipientes cerámicos servían para transportar alimentos y otros materiales. Algunas piezas tienen residuos que aún están siendo analizados; la arqueóloga Karin Sowada indicó que pudieron reutilizarse, lo que complica precisar cuándo fueron fabricadas.

De confirmarse las hipótesis iniciales, el hallazgo superaría al pecio de Dokos, en Grecia, señalado como el más antiguo documentado hasta ahora. El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nury Ersoy, afirmó que las ánforas aportan indicios sobre el comercio marítimo en el Mediterráneo oriental.

Con información de Xataka.