El reporte señala: Las proyecciones abarcan la costa norte, la costa central y la sierra occidental. Allí, las lluvias podrían activar quebradas, causar deslizamientos y elevar el caudal de ríos. La advertencia incluye las cuencas de Tumbes, Piura, Chira, Rímac y Lurín.
En contraste, se prevé déficit hídrico en la región del Titicaca y la Amazonía sur, con posibles efectos sobre la disponibilidad de agua y las actividades agrícolas. La intensidad del fenómeno bajaría gradualmente desde marzo, aunque sus efectos podrían prolongarse hasta junio de 2027.
El reporte también señala que se esperan temperaturas más altas en la costa y que el nivel del mar continuará por encima de sus valores habituales, lo que podría agravar los efectos de oleajes anómalos.
El Gobierno mantendrá el monitoreo y ejecutará infraestructuras de contención. También pidió a los gobiernos regionales y locales utilizar el visor Indesi en sus planes de contingencia.
La próxima actualización técnica de la comisión se emitirá el 13 de noviembre de 2026.
Con información de Infobae América.

