Según el periódico, la Policía explica estas muertes con una fórmula casi idéntica: «Al notar la presencia policial, el sospechoso abrió fuego y los agentes repelieron la agresión». Entre los 98 casos, Diario Libre localizó reportes de agentes heridos en solo dos intervenciones.
Las familias cuentan otra historia. En Mendoza, la abuela de dos mellizos de 16 años asegura que uno seguía vivo cuando un agente regresó y volvió a dispararle, según su relato a Diario Libre. La madre de Yefry Yunior González conserva los últimos mensajes de su hijo: «Má», tres veces.
Diario Libre preguntó a la Procuraduría cuántas de estas muertes investiga el Ministerio Público y con qué resultados. La institución invocó la reserva de las pesquisas penales y la protección de datos personales para no responder. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos asegura que sus archivos reportan 205 casos este año, en su mayoría jóvenes de 18 a 25 años de sectores empobrecidos.
Algunos de los fallecidos tenían antecedentes o acusaciones. Pero, como recuerda el reportaje, la Constitución consagra el derecho a la vida en su artículo 37 y prohíbe la pena de muerte: los antecedentes no autorizan una ejecución.
Opinión de El Expresivo: hay quien tiene que responder. El director de la Policía, Ernesto Rodríguez García; la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; y el Ministerio Público, que debe investigar cada caso. Si de verdad fueron intercambios de disparos, investigarlos no debería ser un secreto.
Fuente: Diario Libre · 2026-10-26.
Fuentes de contexto: Diario Libre · 2026-10-28, Policía Nacional · 2026-10-08.
