En una jornada marcada por la indignación y el feriado religioso, los hermanos Espaillat no pudieron salir en libertad a pesar de que la jueza Fátima Velóz les otorgó una garantía económica como medida de coerción. La decisión judicial, que se conoció en horas de la mañana, no pudo ejecutarse debido a que el jueves de Corpus Christi es un día festivo en el país, por lo que los trámites administrativos deberán esperar hasta este viernes.
A pesar de conceder la fianza, la jueza también declaró el caso como complejo y acogió la solicitud del Ministerio Público al tipificar el hecho como homicidio involuntario. Esta calificación generó un fuerte rechazo por parte de los representantes del Ministerio Público y de los abogados de las víctimas, quienes anunciaron que apelarán la medida al considerar que no se valoraron correctamente las pruebas presentadas.



