La pastora Rossy Guzmán, quien se encuentra recluida en el Centro Correccional Najayo-Mujeres por su vinculación con el caso Coral, busca su libertad este lunes en la Segunda Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional.
La acusada busca que se le varíe la medida de coerción impuesta por pertenecer a un entramado militar y civil que realizó actos de corrupción en el Cuerpo Especializado en Seguridad Presidencial (Cusep) y el Cuerpo Especializado en Seguridad Turística (Cestur).
La jueza de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, Kenya Romero, le dictó un año de prisión preventiva a Guzmán en el referido penal el pasado mes de mayo.
La pasada semana, los jueces de la Corte de Apelación ratificaron la medida de coerción impuesta a Tanner Flete Guzmán, hijo de la pastora Guzmán, quien también está implicado en el caso Coral y pretendía obtener su libertad.
Flete Guzmán cumple un año de prisión preventiva en la cárcel de Najayo-hombres por fungir como testaferro, junto a su madre, en el entramado de corrupción encabezado por el mayor general Adán Cáceres Silvestre, de acuerdo al expediente acusatorio.
Precisa que tanto Guzmán Sánchez como su hijo, prestaron sus nombres para la constitución de la empresa Único Real State e Inversiones SRL, de la cual Flete Guzmán era copropietario con el 40% de las acciones.



